Para entender cómo funciona un microondas hay que primero entender qué es la temperatura. Desde el punto de vista microscópico sabemos que todo cuerpo está formado por átomos, y por lo tanto por moléculas. Estas moléculas, a su vez, están en constante movimiento vibratorio. Este movimiento determina la temperatura del cuerpo. Dicho más conciso, la temperatura de un cuerpo es una medida de la energía cinética promedio de las molécula que lo componen. Recordando que la energía cinética es la energía asociada al movimiento, entonces podemos decir que la temperatura está asociada al movimiento vibratorio de las moléculas. A mayor energía cinética (mayor vibración en las moléculas) mayor temperatura, y viceversa.

Un microondas se basa en esto para funcionar. Para calentar (subir la temperatura) del cuerpo que coloquemos, el microondas aumenta la energía cinética de las moléculas de agua presentes en el cuerpo. Para ello dentro del microondas se emiten ondas electromagnéticas del rango de frecuencia de microondas (de ahí el nombre del electrodoméstico). Estas ondas electromagnéticas interactuan con las moléculas del agua del cuerpo, agitándolas y haciéndolas vibrar (esto es posible debido a que las moléculas de agua son dipolares; ver más información al final de la entrada). Al hacer esto durante un tiempo prolongado el efecto es que parte de las moléculas del cuerpo (las de agua) aumentaron considerablemente su energía cinética. Y por lo dicho en el primer párrafo, esto significa que aumentó la temperatura del cuerpo.

En resumen, el microondas calienta los cuerpos aumentando la energía cinética de las moléculas de agua que lo componen. De hecho, esto explica por qué ciertos elementos no se calientan al colocarlos en el microondas. Sólo aquellos cuerpos que posean moléculas se calentarán. Los alimentos, por ejemplo, contienen siempre agua por lo cual siempre se calientan en el microondas.

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