Etiquetas

, , ,

Al atardecer el color del cielo se suele torna de un bello color anaranjado, variando en tonos rojos y amarillos. Los atardeceres en cierto lugares despejados y de buena vista panorámica, son muy apreciados y considerados un espectáculo. Su explicación deriva del ángulo con que los rayos del sol nos llegan a nosotros.

Primero tenemos que saber que la luz es una onda electromagnética. Cada onda tiene distinta longitud y frecuencia. La luz blanca esta compuesta por  los colores que vemos en el arco iris. Estos se dividen en los de mayor longitud de onda (el rojo) hasta las de menor longitud de onda (el violeta), todas dentro nuestro espectro visible de ondas (existen diferentes tipos de onda, de diferentes frecuencias, que no podemos ver, como las onda de radio).

Cuando los rayos del sol nos llegan durante el atardecer, estos tienen que recorrer un mayor camino hasta llegar a nosotros. La atmósfera,  un conjunto de polvos, partículas e incluso gotas de agua, difunden los rayos de luz. Por ende, las onda de menor longitud son absorbidas, lo que hacen que solo los rayos rojos, los de mayor longitud, logren llegar hasta nosotros prácticamente sin desviación alguna. Los tonos rosa que a veces se perciben son producto de una variación en la atmósfera, como su presión.

Este fenómeno ocurre también en el amanecer, pero no tan pronunciado. En la mañana, la cantidad de polvo en la atmósfera es menor (debido a que este tiende a depositarse en el suelo, debido que las menores temperaturas provocan una mayor humedad) y por lo tanto la los rayos son menos difundidos, logrando llegar también otras ondas a demás del rojo.

Más información:

Anuncios